• 4 de diciembre de 2021 23:37

Cambio climático: ¿Por qué en el futuro los aviones deberán volar más alto?

Revelan que durante los últimos 40 años la capa más baja de la atmósfera de la Tierra se ha expandido hacia arriba. ¿Cómo afectará los vuelos en avión?


Aviones deberán volar más alto en el futuro
Nov 20, 2021

La capa más baja de la atmósfera de la Tierra, o sea la troposfera, se ha expandido hacia arriba a un ritmo de aproximadamente 50 metros por década a causa del cambio climático, según los resultados del informe publicado el pasado 5 de noviembre en la revista Science Advances y citado por el sitio Meteored.

Bill Randel, coautor del estudio y además científico del Centro Nacional de Investigación Atmosférica de Boulder (Colorado) señaló que «se trata de una señal inequívoca del cambio de la estructura atmosférica». Además, según lo indicado por Live Science, estos resultados proporcionan una confirmación independiente, además de todas las demás pruebas del cambio climático, de que los gases de efecto invernadero están alterando la atmósfera.

La troposfera es la capa de la atmósfera en la que vivimos y respiramos, y en la que ocurren los fenómenos meteorológicos que nos afectan, como tormentas, lluvias, nieve, tornados, huracanes. Se extiende desde el nivel del mar hasta una altura que va desde 7 kilómetros sobre los polos hasta 20 kilómetros sobre los trópicos. Al ser la capa de la atmósfera que contiene la mayor cantidad de calor y humedad, es por ello que es donde se produce gran parte del tiempo atmosférico.

La tropopausa cada vez más alta

El aire de la atmósfera se expande cuando hace calor y se contrae cuando hace frío, por lo que el límite superior de la troposfera, llamado tropopausa, se contrae y expande de forma natural con el cambio de las estaciones. Por ejemplo, en los polos donde la temperatura promedio del perfil vertical es mucho menor que a menores latitudes, la troposfera es más delgada, y la tropopausa, que es el límite con la capa superior que es la estratósfera, está en niveles muchos más bajos.

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Pero al analizar datos atmosféricos como la presión, la temperatura y la humedad, tomados entre los 20 y los 80 grados de latitud norte, y emparejarlos con los datos del modelo GPS, los investigadores demostraron que, a medida que las cantidades crecientes de gases de efecto invernadero atrapan más calor en la atmósfera, la tropopausa se eleva más que nunca.

Además se detectó que el ritmo de la subida del nivel promedio de la tropopausa parece ir en aumento. Según esta investigación, mientras que la tropopausa aumentó aproximadamente 50 metros por década entre 1980 y 2000, este aumento se elevó a 53,3 metros por década entre 2001 y 2020. Teniendo en cuenta los acontecimientos naturales en su región de estudio, como dos erupciones volcánicas en la década de 1980 y el calentamiento periódico de El Niño en el Pacífico a finales de la década de 1990, los investigadores estimaron que la actividad humana representaba, no obstante, el 80% del aumento total de la altura atmosférica.

Una estratósfera más delgada, aviones que deberían volar más alto

El cambio climático no es el único factor de origen humano en el aumento de la tropopausa. La estratosfera, la capa por encima de la troposfera, también se está encogiendo, debido a la liberación en el pasado de gases que agotan la capa de ozono. El efecto de estos gases redujo la estratosfera mediante la destrucción de la capa de ozono estratosférico, aunque las restricciones contra su emisión en los últimos años han hecho que las concentraciones atmosféricas de estos gases disminuyan.

Uno de los efectos posibles de la expansión de la troposfera es que los aviones deberían volar más alto para evitar turbulencias. Los científicos aún no están seguros de cómo influirá integralmente este efecto, aunque una troposfera más alta permitirá desarrollos convectivos más profundos.

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Randel también sostuvo que «el estudio recoge dos formas importantes en las que el ser humano está cambiando la atmósfera. La altura de la tropopausa se ve cada vez más afectada por las emisiones de gases de efecto invernadero, incluso cuando la sociedad ha conseguido estabilizar las condiciones de la estratosfera restringiendo las sustancias químicas que destruyen el ozono”. Que la tropopausa se eleve más de prisa apunta a un aceleramiento de la cantidad de energía que queda atrapada en la atmósfera.

Fuente: meteored.com.ar